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Gabriel Jose Dumar Herrera
Casado · Padre de 4 hijos
📌 Información Personal
- Fecha de nacimiento: 10 de febrero de 1951
- Estado civil: Casado
- Esposa: Belia Arteaga de Dumar
- Hijos: 4 hijos
🎓 Formación Teológica y Ministerial
- Ordenación Pastoral
- Maestro en Teología Avanzada
- Teología y Ciencias Religiosas
- Costumbres y Cultura Judía
- Unidad de Pensamiento y Ciudad Modelo
- Especialización en Formación de Identidad
📚 Formación Académica Secular
- Contaduría Pública
- Régimen de Contraloría: práctica, vigilancia fiscal y financiera
- Rendición de cuentas y preparación/elaboración del Programa Anual Mensualizado de Caja (PAC)
- Planeación Financiera
- Ejecución Presupuestal
- Control Fiscal y desarrollo de la Ley 42 de 1993
- Control de los recursos financieros para la seguridad social
- Inserción para la formación laboral
- Nuevo Estatuto de Presupuesto – Ley 179
📜 Diplomados
- Consejería Pastoral
🙏 Trayectoria Espiritual y Ministerial
Fue llamado por Jesucristo para pastorear Su rebaño, ejerciendo actualmente el ministerio pastoral en la sede El Dorado de Montería. Su labor espiritual se enfoca en guiar nuevas almas a los pies de Cristo y fortalecer el crecimiento integral de la congregación.
Ha trabajado en la organización locativa de la casa de Dios, promoviendo un ambiente digno, acogedor y propicio para la oración, la adoración y la enseñanza de la sana doctrina, lo cual se refleja en el crecimiento espiritual, numérico y financiero de la sede.
Su ministerio se fundamenta en el amor, la humildad y la sujeción tanto a sus padres espirituales como a las autoridades terrenales, entendiendo que la presencia de Dios en su vida es esencial para extender el Reino de los Cielos a todos sus semejantes.
Cada día inicia en oración, buscando nuevas fuerzas y dirección divina para enfrentar los desafíos cotidianos. Su proyecto de vida espiritual está centrado en servir a Dios sin distinción alguna, aplicando la sana doctrina y apartándose de toda contaminación espiritual.
Ha renunciado a toda grandeza terrenal que pudiera ocupar el primer lugar en su vida, manteniendo a Dios como prioridad absoluta en su llamado ministerial.
“Servir al Reino de Dios con amor, humildad y fidelidad absoluta.”
